El cronicón Auberto, califica a Cariñena, como Sede Episcopal, a principios del siglo II, asegurando que fue obispo San Aradiciano en el año 103.

El historiador Fray Gregorio ARGAIZ, hijo de Cariñena, pretende que en su pueblo hubo Universidad Literaria.

Jerónimo de San José dice que fue evangelizada por Santiago, quien creó la Silla Cariñenense, ocupada por los obispos San Adelfo y San Licer, trasladándose a Lérida en la segunda mitad del siglo III.

Estas tradiciones debieron motivar que Alfonso I El Batallador la declarara colegiata tras la conquista de la villa en 1.127.

Reinado Pedro IV, El Ceremonioso. Cariñena mereció la distinción de heráldica con escudo de armas propio.

No pretendo desarticular la historia, solamente, uniendo versiones de doctores, armonizar la mía.

Aceptando desde un principio este criterio, creo que no hay inconveniente en distinguir la historia de Cariñena en tres periodos.

 

1º: Prehistoria:

La Prehistoria, se distingue de la Historia, en que aquella no existe el testimonio escrito, fuente de certeza.

La prehistoria en Cariñena, habla de yacimientos en la localidad, hachas de piedra, pertenecientes al Eneolítico (1700 a. de C.). Pueblos celtíberos como los edetanos y lussones, ya vivían aquí 500 años a. de C.

El profesor Burillo, dice que las investigaciones que ha realizado en el Campo de Cariñena ha descubierto bastantes yacimientos de época Ibérica.

La situación de Cariñena es lugar de paso desde los Pirineos al Levante y por lo tanto, según la costumbre de presentar a los Iberos, como pueblo invasor, que en determinado momento irrumpe en la Península, a través de los Pirineos, con su personalidad ya formada ,choca, - ¿quién no recuerda la cantinela de sus años escolares? "Los Celtas por el norte, los iberos por el sur..."pero la unión de ambos forma el pueblo celtíbero. Pero el morador autóctono de la Península es el Ibérico.

En el Campo de Cariñena existen diversidad de asentamientos ibéricos, como son: La Torrubia (Muel), Loma del Castillo (Longares), La Veguilla (Cariñena), El Convento (Encinacorba).

Estos pueblos, en constante lucha en busca de mejores tierras para su sustento, llegan hasta Elice (Elche) donde se produjo la famosa Batalla entre Amilcar Barca y el jefe Ibérico Orisson. Este último aprovechando los toros, que previamente se les había colocado unos haces de leña sobre sus cuernos, son lanzados contra los cartagineses, ganado la batalla.

Posteriormente, los cartagineses volvieron a lanzar un nuevo contraataque a los celtíberos y estos volvieron a replegarse hacia el norte.

El pueblo celtíbero, en sus fiestas, celebraban la victoria contra Amilcar Barca colocando leños encendidos en los cuernos de los toros. Esta teoría, podría ser la leyenda de los actuales Toros de Ronda.

Según los romanos, Cariñena está poblada por celtíberos (edetanos y lussones); su alimento esta constituido por carnes y vinos mezclados con miel. Vestían calzón corto y un tipo de medias, inicio de la vestimenta aragonesa.

 

2º: Época romana:

Cuando Roma determinó posar sus pies en suelo ibérico, dejar que sus legiones se instalaran en él, sabía muy bien de las riquezas naturales del país, pero poco de sus pobladores. De alguna manera, a la vez que decidía su afincamiento, Roma acordaba ir descubriendo el territorio poco a poco; para ello, las legiones de soldados que se iban licenciando, eran enviados a la Península para su descanso.

Según Traggia, Cariñena fue un poblado romano, incorporado al distrito judicial o Convento Jurídico Cesaraugustano.

Plinio la llamó CARAE y en el itinerario de Antonino, así aparece en la vía romana, que va de Caesaraugusta (Zaragoza) a Laminium (Córdoba).

Carae, unido al sufijo iniana, forma Cariniana. La villa Cariniana, significa, alquería. Fue propiedad de Carinius.

Las calles romanas tenían la orientación de Norte a Sur y en Cariñena son las siguientes: Monjas, Mediodía, La Fuente, Ribo Lahoz, Mayor y García Sánchez.

Una de las obras romanas en Cariñena es el estanque, utilizado para el regadío.

Los romanos hablaban de vino "negro" en vez de tinto y del vino blanco. Para que el vino no se estropease se le añadían productos muy variados, entre los que hay que destacar el yeso y la pez. Estos productos, en la actualidad, aún se emplean en Grecia.

Los romanos no conocieron la fermentación en barrica, que fue invento galo. Conservaban el vino en enormes tinajas (dolias), en donde quedaba hasta ser envasado para la venta o transporte en jarras y en las típicas ánforas en forma de zanahoria, capaces cada una de una media de 26 litros.

El vino se bebía en copas anchas de poca profundidad, para facilitar una última decantación.

El vino era apreciado por sus virtudes psicotrópicas y medicinales, y también para condimentar platos diversos. Se empleaba como remedio para males de estómago, vejiga, ciática y otros y se bebía porque daba calor y alimentaba, más que por placer gastronómico.

 

3º: Epoca árabe:

La penetración árabe en la península, destaca por la insólita rapidez y por la audacia con que la fueron conquistando.

Conviene establecer de entrada, de que España fue casi totalmente islámica durante 8 siglos. Tan largo periodo de permanencia de una sociedad organizada política, social y militar han quedado huellas en Cariñena que, iré desvelando.

Cariñena fue conquistada por los árabes en el 714.

El Pueblo Judío.- La comunidad étnica, cultural e histórica procedente de la antigua Palestina, comienza según el Pentateuco (Libro Sagrado) con la salida de Abraham de la Ur para dirigirse a Palestina (Tierra Prometida).En el año 135 d.C. un intento de revuelta concluyó con la destrucción de Jerusalén, y es a partir de este momento cuando comienza para el pueblo judío la diáspora, que los llevará a diversos países, donde serán perseguidos durante los siglos posteriores.

A los barrios judíos en España durante la época medieval, se les denominó judería., ésta en Cariñena se encontraba, lo que en la actualidad son las calles Mayor y Ribo Lahoz; se dedicaban al comercio y a la artesanía, la población era poco numerosa y fueron expulsados en el siglo XIV, por Pedro IV al serles prohibido vivir en zona amurallada y se refugiaron en Aguarón (Existe una calle llamada Sinagoga).

En Zaragoza vivía JUCE ABURMEL, alias "CHAMORRO", poseía intereses económicos en Cariñena y sus deudores eran oriundos de Sobrecollida de Daroca, Aguarón, Cariñena, Cosuenda y Encinacorba. El lugar donde efectuaba sus tratos se encontraba en la zona árabe y se le conocía y se le conoce con el nombre de callejón de Chamorro. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua significa: Que tiene la cabeza esquilada.

Zaragoza es conquistada por Alfonso I el Batallador en el año 1118, Cariñena, en el año 1119 y Daroca en el año 1120. Cariñena pertenecía a la Comunidad de Daroca, que comprendía 110 pueblos entre villas y aldeas.

En la conquista de Valencia y la capitulación de RUZAFA, año 1238 por el rey de Aragón Jaime I el Conquistador, destacó la ayuda prestada por las tropas de Cariñena y en premio a su heroísmo, el rey regaló a la ciudad la imagen del Cristo de Santiago, al que hicieron patrón de Cariñena.

Castilla y Pedro IV de Aragón, que duró largos años y fue funesta para ambos reinos.

En el año 1.357, Pedro IV tuvo Cortes en Cariñena, abiertas el domingo 30 de junio y celebradas en la Iglesia Colegial de Sta. María, fueran las primeras Cortes de Aragón que se registraron e imprimieron.

En 1.363, el 20 de febrero se encontró en peligro la villa de Cariñena. Pedro IV manda refuerzos a Cariñena y se dispone la destrucción de Cosuenda, Aguarón, Paniza y Encinacorba, siendo obligado el vecindario a trasladar sus bienes a Cariñena. El 16 de abril, el Rey de Castilla tomó por las armas a Cariñena, mandó que cortaran las orejas, la nariz y las manos a los vecinos de la villa.

Por la heroica resistencia del vecindario y por la lealtad de los cariñenenses a la persona de Pedro IV se concede a Cariñena el uso de Blasón, que recordase para siempre el sangriento suceso.

La reina de Aragón y Sicilia, María de Castilla, lugarteniente de Alfonso V, su esposo, ausente en el reino de Italia, hace una ordenación que regula la función de la justicia en los pleitos para la villa de Cariñena en 1.441.

Pedro II de Aragón, en el año 1.444 otorga unos estatutos y ordinaciones para Cariñena.

En el siglo XV, los 32 concejales, que componían el Ayuntamiento de Cariñena, se reunían el puerta de la Iglesia de San Martín, que se encontraba dentro del recinto del cementerio, Cariñena no disponía de casa de la villa, puesta que esta se construyó en el siglo XVI (construcción típica aragonesa). En el siglo XVII se amplió.

Las tierras de secano estaban dedicadas al cultivo de los cereales, dejándose la tierra en barbecho. El trigo era el cereal más necesario, pues nunca se producía el suficiente para autoabastecerse. También se cultivaba la vid para hacer vino, a pesar de la prohibición de beberlo que pesaba sobre los musulmanes, prohibición que no era apenas obedecida. También se consumían en abundancia las uvas y las pasas.

Los campesinos. Todos los viajeros que visitaban Cariñena, se asombraban de la pericia y laboriosidad de los campesinos árabes; eran la base social, y sus contribuciones, en dinero y en productos, permitieron el mantenimiento de la estructura señorial y eclesiástica que caracterizó Cariñena a lo largo de toda la Edad Media hasta su expulsión. Estos consistieron en pagar al Rey una décima parte de su renta, otro impuesto denominado la Sisa, gravaba la compra de carne y los impuestos extraordinarios en casos de guerra y de coronación de los Reyes de Aragón.

Desde muy niños, a la vez que trabajaban duramente, aprendían las tareas agrícolas y la difícil ciencia de la huerta: Su labor estaba basada en el manejo de la azada y en la aplicación ingeniosa de las técnicas más avanzadas para lograr un rendimiento intensivo de un amplio policultivos.

Los niños también asistían a la escuela coránica, mientras que las niñas se quedaban en casa desarrollando labores domésticas.

La conversión de los árabes al cristianismo en Cariñena, fue ordenada por Carlos I, el 14 de febrero de 1.526, pero persistieron en sus antiguas creencias.

En julio de 1.609, se decidió definitivamente, la expulsión de los árabes, era una masa alógena e incluso hostil, que preocupaba a los gobernantes.

En 1.610, como consecuencia de la expulsión, Cariñena sufre un descenso de población, pasando de 600 vecinos a 365. En Longares quedaron 16, en Alfamén 3 y en Paniza 86.

En Cariñena, a lo largo de la dominación musulmana, se modificaron y mejoraron la red de riegos construida por los romanos, de tal manera que la ciudad disponía de cuatro grandes huertas: Al sur, Los Huertos, regado con las aguas del estanque Alto. Al este, la huerta de la Veguilla, regada con las aguas del río Frasno. Al norte, las huertas de las Almas y la del Coso, regadas con las aguas del estanque Alto y Bajo.

El barrio árabe, se sitúa en la zona norte de Cariñena, sus calles carecen de orientación específica y son las siguientes: El Olivo, La Mata, La Ginesta, Lupercio, Mayor, Roman, Blas Burgo, Cuartel, Marín, El Granero, San Bernardo, Buenaire y Chamorro.

Los cultos comenzaban con la 1ª Oración.- La voz del MUEZZIN se oye: La oración es mejor que el sueño. El agricultor se levanta y da gracias a Allah por su existencia y por todo lo que posee. A los creyentes se les llamaba al rezo con estas palabras:

 

"Dios es el más grande.

Testifico que no hay más Dios que Allah.

Testifico que Mahoma es su profeta.

Venir a rezar; venir a la salvación.

Dios es el más grande.

No hay más Dios que Allah."

 

Reyes de la Casa de Austria:

Desde Carlos I a Carlos II, pasaron por Cariñena y se hospedaron el ayuntamiento. Destaco a Felipe II, que en el año 1.585 en su visita a la villa, se le rindieron honores con la construcción de dos fuentes de vino.

Los primero datos manuscritos sobre el Toro de Ronda, datan del 28 de abril de 1.677, cuando Carlos II realizó una visita a Cariñena.

 

Reyes de la Casa de Borbón:

Desde Felipe V, en el año 1.701, hasta Fernando VII, el 12 de abril de 1.814, los Reyes también pasaron por Cariñena y se hospedaban en la Casa Palacio Tarín.

 

Guerra de la Independencia:

Al estallar la Guerra de la Independencia, se formó en Cariñena con hombres de la comarca, un Batallón de Voluntarios Cazadores del Campo de Cariñena, a las órdenes de Don Ramón Gayán Díaz, hizo prodigios de valor, no solo en la comarca si no en el Primer Sitio de Zaragoza. Los oficiales de las Compañías del Batallón de Cazadores del Campo de Cariñena, Don Juan y Don Miguel Frasno dirigieron los esfuerzos de estos con la mayor energía y el sargento Martín Brun y sus compañeros hicieron un fuego tan terrible con las granadas de mano, que el enemigo no pudo resistirlo, reconquistando el convento de Sta. Catalina.

En las últimas jornadas de mayo de 1.808 y recién asumido el mando de la plaza de Zaragoza y de todo el Reino de Aragón por el General Palafox, ordenó éste a varios bordadores de la ciudad, entre los que se encontraba Don Miguel Salamero, la confección de varias banderas blancas con la imagen de Nuestra Señora del Pilar y con las Armas de Zaragoza, a fin de entregarlas a aquellos cuerpos que él considerase más merecedores de este honor.

Las unidades concretas, son estas: Regimiento de Extremadura, Primer Tercio de Valientes Aragoneses, Primer Batallón Ligero de Voluntarios de Aragón y Batallón de Cazadores del Campo de Cariñena. ( Se conserva en mal estado en el Ayuntamiento).

El 16 de julio de 1.808, tropas francesa subieron hacia el puerto de Codos (1.200 hombres de infantería y 50 a caballo).

El Comandante Don Ramón Gayán, con el paisanaje armado y unos 50 voluntarios, que le proporcionó el gobernador de Daroca, hizo retirarse a las tropas francesas.

Durante los años 1.812 y 1813, por Cariñena pasaron cientos de prisioneros con destino Francia, varios de ellos eran soldados de Gayán.

 

Guerras Carlistas:

 

1ª Guerra:

El 4 de junio de 1.838, pasó por Cariñena el General Jefe del Ejército del Centro, Don Marcelino Oraá, quien dispuso el establecimiento de un cuartel de caballería, que estuvo situado en la Posada Alta, Propiedad del Capítulo.

 

3ª Guerra:

El 10 de mayo de 1875, las fuerzas Charlistas sitiaron Cariñena, las tropas pertenecían al Segundo y Cuarto Escuadrón de cazadores del Regimiento de Almansa (Albacete), que estaban mandadas por el Brigadier Isidro Gamundi. A las dos de la madrugada del día 5 de junio, a consecuencia de que una vecina de la localidad filtrara la contraseña (Manuel - Mano - Muerte), a los carlistas, estos entraron por la calle Peguero, saqueando la localidad se retiraron con el botín y rehenes hacía Herrera de los Navarros.

Para perpetuar el heroísmo de los hombres de Cariñena, a la calle se le denominó 5 de junio.